Narval: el unicornio del mar

Si te dijeran que existe un animal marino con un cuerno en espiral saliendo de la cabeza, podríamos pensar que es el unicornio del  mar. 

¡¡Pero realmente no es un cuerno sino un colmillo!!

1. ¿Qué es el narval?
El narval es un cetáceo dentado (a diferencia de las ballenas con barbas, como la jorobada), que pertenece a una familia muy pequeña y exclusiva llamada Monodontidae, de la que solo quedan dos especies vivas: el narval y la beluga, su pariente más cercano.
Su apodo de «unicornio del mar» se debe a una característica muy particular y es que tiene un largo colmillo en espiral que sobresale de su cabeza. Este colmillo no es un cuerno, sino en realidad un diente agrandado, que puede llegar a medir hasta 3 metros.
Este colmillo lo desarrollan casi siempre los machos, las hembras, por lo general, no lo tienen. Y en casos muy poco frecuentes, algunos machos pueden llegar a tener incluso dos.
Vive en las aguas heladas del Ártico de Canadá, Groenlandia, Noruega y Rusia, y pasan gran parte de su vida en el hielo marino, algo que, como veremos más adelante, los hace especialmente vulnerables al cambio climático.

2. Su colmillo:
Durante mucho tiempo, el colmillo del narval fue un misterio. Al principio se pensaba que era únicamente para cazar presas, como una especie de lanza, pero se ha ido descubriendo que su función es mucho más interesante.
Se descubrió que el colmillo tiene capacidad sensorial. En su interior tiene hasta 10 millones de terminaciones nerviosas, es decir, no es un simple hueso rígido, sino una especie de órgano sensitivo altamente desarrollado.
También parece jugar un papel importante en la jerarquía entre machos, algo similar a como los cuernos o astas actúan en otros animales para mostrar dominancia frente a otros individuos de su misma especie.

3. ¿Cómo cazan realmente?
Aquí llega la parte más sorprendente, y es que realmente no se había podido ver aún cómo utilizaban el colmillo para cazar.
Hasta que en el documental Nuestros Océanos consiguieron grabar por primera vez, cómo los narvales cazaban a las truchas árticas. Cada año, estos peces regresan al mar desde los ríos donde pasan el invierno. Y ahí es donde entra el colmillo, la técnica consiste en ir separando a las truchas del grupo, una a una, apartándolas del resto del grupo. Una vez aisladas, en lugar de clavarles el colmillo, el narval las golpea con él, usándolo como una especie de maza para aturdirlas antes de comérselas.
Al ser la primera vez que se ha podido grabar este comportamiento, todavía queda en duda si todos los narvales cazan así, o si es una técnica que solo han aprendido los ejemplares de la zona del Ártico.

4. Vida en el hielo
Los narvales están completamente adaptados a la vida bajo el hielo ártico. La mayoría pasan hasta cinco meses al año hibernando bajo el hielo marino.
Sobreviven gracias a las grietas naturales del hielo, que les permiten salir a respirar, aunque son capaces de sumergirse hasta 2’5 km de profundidad.
Su dieta se basa principalmente en el fletán negro (un pez plano de aguas profundas, de la misma familia que el lenguado), aunque también comen otros peces, calamares y camarones.

5. Amenazas en el Ártico:
El narval, junto a otras especies árticas como el oso polar o la morsa, lleva miles de años de evolución adaptándose a la vida sobre y alrededor del hielo marino. El problema es que ese hielo está cambiando mucho más rápido de lo que estas especies pueden adaptarse.
Las principales amenazas que enfrenta son:

  • Cambio climático: el hielo del Ártico se está reduciendo cada vez más rápido, tanto en tamaño como en grosor, y esto es un problema serio para el narval, porque de ese hielo depende casi todo en su vida, dónde come y dónde se refugia. Además, como nadan despacio, usan el hielo para esconderse de depredadores como las orcas. Pero el calentamiento no solo derrite hielo, también está calentando el agua de los ríos que desembocan en el Ártico, que en algunas zonas ya supera los 20 grados. Ese dato importa mucho, porque a partir de esa temperatura la trucha ártica no puede sobrevivir. Y esta es una de las presas principales del narval. Si empieza a desaparecer, se rompe una parte clave de la cadena alimentaria, y el narval se queda sin una fuente de comida importante.
  • Explotación de petróleo y gas: el aumento del tráfico de barcos en estas zonas trae más ruido, algo que puede interrumpir la comunicación entre estos animales, y también aumenta el riesgo de colisiones y de derrames de combustible.

Fuente: Documental Netflix Nuestros Océanos + Worldwildlife