1. El pez confundido con la luna
El pez luna es el pez óseo más grande del mundo, y aunque sea el más grande, también es uno de los más tranquilos. Normalmente se les suele ver flotando en la superficie con su gran silueta y forma redondeada.
A día de hoy se han identificado hasta 5 especies distintas de pez luna: Mola mola, Mola tecta, Mola alexandrini, Masturus lanceolatus y Ranzania laevis. Aunque el más común es el (Mola mola), que podemos encontrar en aguas tropicales y templadas de todo el mundo, incluso en varias zonas del Mar Mediterráneo.
Su nombre científico Mola mola hace referencia a su parecido con una muela de molino, una piedra grande y redonda que se usaba para moler el grano. Aunque el nombre con el que se le conoce comúnmente “pez luna” lo pusieron los propios pescadores ya que cuando salían de noche a pescar confundían su enorme silueta flotando en la superficie con el reflejo de la luna sobre el agua.
2. Una morfología muy diferente
El pez luna tiene una morfología inconfundible, ya que no se parece a ningún otro pez. Su cuerpo es ovalado y comprimido lateralmente, de color gris plateado en el lomo y más blanco en la zona ventral, con una piel rugosa sin escamas recubierta de una capa de mucosa.
Una de sus características más llamativas es la ausencia de aleta caudal, sustituida por una estructura llamada clavus que está formada a partir de los radios de las aletas dorsal y anal que utiliza a modo de timón. Las aletas dorsal y anal, son muy largas y desarrolladas y le permiten impulsarse, mientras que las pectorales son más pequeñas y redondeadas.
En cuanto a la cabeza, presenta un pequeño bulto característico y una boca diminuta que permanece siempre abierta, ya que sus dientes están fusionados con la mandíbula formando una especie de pico.
A pesar de su apariencia, hablamos de un animal de gran tamaño: puede alcanzar 1,8 m de largo y 2,4 m de alto contando las aletas, con un peso medio de 1.000 kg.
3. Curiosidades
- Alimentación: Es un animal omnívoro con tendencia carnívora, que se alimenta de una dieta bastante variada: medusas, crustáceos, cefalópodos, pequeños peces y zooplancton.
- Comportamiento y hábitat: El pez luna es una especie pelágica, es decir, vive en la columna de agua, y puede moverse desde la superficie hasta los 480 metros de profundidad en busca de alimento. Es un animal de carácter solitario, tranquilo y nada territorial, aunque a veces se pueden encontrar varios individuos juntos en estaciones de limpieza o a cierta profundidad.
Una de sus curiosidades más conocidas es la de flotar tumbado de lado en la superficie, como si estuviera tomando el sol, y de hecho eso es lo que hace, por ello también es conocido como sunfish. Al ser un animal ectotermo (depende del entorno para regular su temperatura corporal) y no tener vejiga natatoria, puede descender a cualquier profundidad sin necesidad de ajustar su flotabilidad, algo que otros peces sí tienen que hacer. Sin embargo, tras realizar inmersiones profundas en aguas frías en busca de alimento, necesita volver a la superficie para recuperar temperatura gracias al calor del sol y del agua más cálida.
Otro comportamiento curioso es el de saltar fuera del agua, algo que se cree está relacionado con la desparasitación, al igual que sus visitas a la superficie, donde las aves marinas se encargan de quitarle los parásitos.
- Reproducción y crecimiento: El pez luna es ovíparo y es, además, uno de los animales que más se puede reproducir, una hembra puede llegar a poner hasta 300 millones de huevos al año en aguas abiertas.
Al nacer, las larvas tienen el tamaño de 1 milímetro y pueden llegar a multiplicar su masa corporal hasta 60 millones de veces hasta alcanzar el tamaño de un adulto, uno de los crecimientos más increíbles. - Grande, pero vulnerable: A pesar de ser un animal tan grande, el pez luna se enfrenta a varios peligros. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) lo clasifica como especie Vulnerable, lo que significa que necesita nuestra atención y protección.
Sus principales amenazas son: las redes fantasma (redes a la deriva abandonadas en el mar), la sobrepesca y la contaminación por plásticos, que el pez luna confunde con alimento provocando intoxicaciones y otros problemas de salud…
En cuanto a depredadores naturales, tiene pocos: principalmente tiburones, orcas y leones marinos. Esto tiene una explicación evolutiva y es que al alcanzar tamaños enormes, el pez luna se vuelve difícil de atacar para la mayoría de depredadores, por lo que no ha necesitado desarrollar estrategias de defensa. En su lugar, apostó por el tamaño como principal ventaja adaptativa y esto le ha llevado también a que tenga un cerebro proporcionalmente muy pequeño, con la capacidad justa para nadar, comer y sobrevivir sin gastar energía de más, una estrategia evolutiva curiosa pero muy efectiva.
Fuentes:
Fishipedia – Mola mola. https://www.fishipedia.es/pez/mola-mola
Submon – Aleta a la vista: el sorprendente pez luna. https://www.submon.org/es/aleta-a-la-vista-el-sorprendente-pez-luna/


