Introducción:
El tiburón oceánico de puntas blancas (Carcharhinus longimanus), conocido comúnmente como Longimanus, es una especie de tiburón oceánico que vive mayoritariamente en mar abierto. Su principal característica son sus largas aletas con puntas blancas. Tiene una manera de nadar muy tranquila y suele desplazarse solo, aunque muchas veces se le ve acompañado del pez piloto ya que mantienen una relación de simbiosis. Pero lo que realmente llama la atención de este tiburón y hace que quieras saber más sobre él, es su comportamiento.
Anatomía distintiva:
Este tiburón mide de 1’5 a 2m, incluso pudiendo llegar a los 4 m en casos excepcionales. Su rasgo más característico son las largas aletas pectorales y dorsal, anchas y redondeadas, que además acaban en unas puntas blancas. De ahí viene su nombre de longimanus por las “manos largas” que tiene, y visto desde abajo su silueta recuerda a un avión. Su cuerpo es alargado con una coloración gris a marrón en la parte dorsal y más clara en el vientre, lo que le proporciona camuflaje como a muchos otros tiburones, ya que desde abajo al tener ese color más claro se camuflan con la luz del sol reflejada en el agua, y desde arriba se camuflan con los tonos oscuros del fondo.
Su compañero de viajes: pez piloto
El pez piloto (Naucrates ductor), es un pez de tamaño mediano que se reconoce fácilmente por su coloración plateada con bandas oscuras verticales y por las puntas blancas de su aleta caudal. Estos peces suelen nadar junto al tiburón longimanus cerca de su cabeza, vientre o a los lados. Estas dos especies tienen una relación de simbiosis comensalista, donde el pez piloto obtiene beneficios sin perjudicar al tiburón. Entre estos beneficios está el alimentarse de restos de comida que deja el tiburón, consumir parásitos externos que tenga y además obtienen protección frente a otros depredadores al viajar junto a un animal tan imponente.
Como curiosidad el nombre de este pequeño pez, viene por una antigua creencia de los marineros ya que pensaban que este pez guiaba a los tiburones hacia alimento o hacia los barcos para aprovecharse de lo que pescaban, de hecho su nombre científico refuerza esta idea ya que Naucrates = “gobernante de barcos” + ductor “guía o líder”. Aunque actualmente se sabe que no le guía realmente sino que le acompaña constantemente.
Algo en lo que se puede pensar es, en porque el tiburón no toma al pez como presa. Esto se debe a que no lo percibe como presa, ya que es un pez que nada de forma tranquila y constante a su alrededor, sin mostrar señales de huida rápidas que llamen la atención del tiburón y además le puede resultar útil ya que se alimenta de sus restos y de los parásitos.
Su comportamiento:
Una de las cosas que más caracteriza a este tiburón es lo curioso que puede llegar a ser, algo que demuestra al acercarse con frecuencia a los buceadores. Por eso, es importante saber cómo actuar si nos encontramos en esta situación. El tiburón Longimanus se fija sobre todo en aquello que huye o se mueve rápidamente, así que lo mejor es mantener la calma y moverse con tranquilidad, ya que pueden percibir cuando estamos nerviosos, y si lo notan, pueden sentirse más atraídos y acercarse todavía más.
Además es un tiburón muy rápido y ágil, y puede aparecer por cualquier lado, por ello es importantísimo mantener siempre el contacto visual con ellos, porque generalmente van a acercarse a aquellas personas que están desprevenidas. Otra cosa importante es la postura que hay que tener frente a ellos, tenemos que intentar hacerles ver que somos otros “depredadores”, y por ello si viene de manera horizontal a nosotros la mejor postura es ponerse vertical y estirado para que vea que también somos grandes como él.
Por último, lo que realmente es curioso de ellos, es que al igual que ellos pueden percibir nuestros sentimientos, nosotros podemos saber “de qué humor están”, fijándonos en sus aletas pectorales. Ya que de normal las van a tener estiradas de manera horizontal cuando nadan tranquilos, pero si vemos que cierran las aletas hacia abajo y empiezan a ir más rápido, es señal de que algo en su comportamiento ha cambiado, y tienen la mentalidad de “atacar”, como si estuvieran enfadados.
¿Te gustaría verlos en el mar?:
La Dive Adventure de Mar Rojo, hizo que nuestro interés y fascinación por el tiburón Longimanus fuera a más, ya que aprendimos muchísimas cosas sobre ellos. Tuvimos la suerte de coincidir con Michael Wafaa, uno de los guías especializado en tiburones y un instructor certificado en concienciación para la conservación de estos. En los briefings nos explicaba todo acerca de su comportamiento, y de cómo actuar frente a ellos, además de contarnos otras curiosidades de otros tiburones. Además pudimos colaborar con él y su proyecto propio el Longimanus-project, mediante el cual identifica individualmente a estos tiburones con fotografías de sus aletas caudales, teniendo registrados a 26 individuos antes de hacer el viaje, y añadiendo dos más al final de nuestra semana a bordo. Esta experiencia fue increíble para conocer más a estos tiburones, porque además fuimos a los mejores sitios de buceo en Mar Rojo Sur como fueron Daedalus, Elphinstone, donde la probabilidad de verlos era muy alta.
Además pudimos verlos por la noche ya que se acercaban mucho al barco, porque se veían atraídos por las luces, incluso lo pudimos ver acompañado del tiburón Silky (Carcharhinus falciformis), otra especie también muy frecuente en estas zonas.
Conclusión:
Una vez más, con esta experiencia hemos podido comprobar que no hay porque tener miedo a estos animales, ya que son fascinantes y podemos aprender mucho de ellos, y cuanto más aprendamos más podremos entender su comportamiento y sentirnos más tranquilos cuando estemos con ellos en el mar.
Lamentablemente a día de hoy, tanto el Longimanus como los demás tiburones están constantemente amenazados, la sobrepesca, la pérdida de hábitat y la falta de interés e información que tenemos sobre ellos, ha provocado un declive en sus poblaciones en los últimos años y que muchas de las especies de tiburones se clasifiquen como En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Por ello la conservación de estas especies es fundamental y a través de proyectos de conservación y conciencia podemos ayudar a protegerlos para poder seguir disfrutando y compartiendo el mar con ellos.


