Desde Reefing Project empezamos el año con más energía que nunca. Por eso queremos recopilar algunos pequeños logros y buenas noticias para los océanos y su biodiversidad, y recordar 2025 como un año de avances que demuestran que conservar y proteger los océanos da resultados, ya que hay muchos motivos para ser optimistas.
1. NUEVAS ÁREAS MARINAS PROTEGIDAS
- España: se aprueba la creación de cinco nuevas zonas marinas protegidas, junto con una zona de especial importancia para aves marinas. En conjunto, suman alrededor de 17.000 km² de océano bajo protección y forman parte del proceso de incorporación a la Red Natura 2000, la red de conservación europea.
- Portugal: se declara una AMP de 38.000 millas cuadradas, lo que eleva al 27 % la superficie de aguas nacionales protegidas. Este espacio funciona como vivero y zona de alimentación para tortugas, tiburones, mamíferos y aves marinas y atunes, favorece la restauración de bosques de algas y corales, y protege una agregación única de cría de rayas torpedo.
- Filipinas: en el Triángulo de Coral del Pacífico, las aguas de la isla de Panaon presentan una cobertura coralina tres veces superior a la media nacional, con arrecifes especialmente saludables y resilientes al clima. La zona actúa además como hogar y corredor migratorio para numerosas especies, incluidas algunas en peligro como el tiburón ballena y las tortugas marinas.
- Nueva Zelanda: se crean 19 nuevas áreas marinas protegidas en el Golfo de Hauraki, reforzando la conservación de uno de los ecosistemas marinos más importantes del país.
Estos son algunos de los múltiples países que han designado nuevas AMP durante el 2025. Estas medidas acercan al mundo a alcanzar el objetivo global de proteger el 30 % de los océanos para 2030
2. LAS POBLACIONES DE TORTUGAS MARINAS SE ESTÁN RECUPERANDO EN TODO EL MUNDO.
Un estudio global reciente indica que más del 50 % de las poblaciones de tortugas marinas muestran tendencias de recuperación, gracias a décadas de esfuerzos de conservación. Aunque especies como la tortuga laúd siguen enfrentando amenazas importantes, la tortuga verde está regresando con fuerza, demostrando que la protección funciona.
Tras un aumento sostenido de sus poblaciones durante los últimos 50 años, la UICN ha reclasificado a la tortuga verde de “en peligro” a “preocupación menor”. Este cambio refleja un incremento aproximado del 28 % desde que la especie fue incluida como amenazada en los años 80, resultado de acciones de conservación coordinadas a escala global.
Medidas como la protección de playas de anidación, la reducción de la captura accidental en pesquerías y los programas de conservación han sido clave. Aunque estos esfuerzos deben mantenerse y reforzarse, la noticia confirma su impacto y abre una vía de esperanza para la recuperación de otras especies marinas.
3. EL TIBURÓN OCEÁNICO DE PUNTA BLANCA RECIBE LA MÁXIMA PROTECCIÓN FRENTE AL COMERCIO INTERNACIONAL
El tiburón oceánico de punta blanca, catalogado en peligro crítico de extinción, ha recibido el mayor nivel de protección internacional, en uno de los avances más importantes para la conservación de tiburones en las últimas décadas.
La decisión se adopta en la CoP20 de la CITES y supone la prohibición total del comercio internacional de la especie. Esta medida llega en un contexto alarmante: las poblaciones de tiburones pelágicos han caído más del 70 % en los últimos 50 años, y el tiburón oceánico de punta blanca ha sido una de las especies más afectadas, principalmente por el comercio de aletas. La protección aprobada representa un paso clave para frenar su declive y favorecer su recuperación.
4. NUEVA CALEDONIA Y NORUEGA PROHÍBEN LA MINERÍA EN EL FONDO MARINO
La minería en aguas profundas es una de las actividades más destructivas para el océano, ya que implica la extracción de metales y minerales del fondo marino, dañando hábitats, biodiversidad y alterando gravemente la vida marina, entre otros impactos, por la contaminación.
El nuevo gobierno de Noruega anuncia la suspensión de toda actividad minera en aguas profundas del Ártico al menos hasta finales de 2029 y retira la financiación pública destinada al mapeo mineral. Esta decisión refuerza su postura contra la exploración y explotación en sus propias aguas y supone un avance clave para la protección de ecosistemas árticos especialmente vulnerables al cambio climático.
Por su parte, Nueva Caledonia aprueba una moratoria de 50 años que prohíbe la exploración y explotación minera del lecho marino en 1,3 millones de km² de aguas bajo su jurisdicción. Esta región alberga más de 9.000 especies asociadas a arrecifes de coral, y la medida busca garantizar su conservación a largo plazo.
5. CASI 47.000 OSTRAS RESTAURADAS PROSPERAN EN AGUAS ESCOCESAS
Nuevas investigaciones confirman que las ostras nativas (Ostrea edulis) reintroducidas en el Firth of Forth presentan una tasa de supervivencia cercana al 88 %, y muchas crecen más rápido de lo esperado. La restauración se realiza a través del proyecto Restoration Forth, tras la desaparición de las ostras autóctonas a principios del siglo XX.
Desde 2023 se han reintroducido 46.780 ostras, y los resultados ofrecen una base sólida para ampliar las liberaciones en 2026. Además de filtrar el agua y almacenar carbono, las ostras crean hábitats para otras especies marinas; se estima que estas acciones podrían duplicar la biodiversidad local en la próxima década.
6. LA TECNOLOGÍA OFRECE ESPERANZA PARA LA RESTAURACIÓN DE CORALES EN MALDIVAS
Un esfuerzo colaborativo entre biólogos marinos locales y científicos del Instituto Australiano de Ciencias Marinas logra avances significativos en la restauración de arrecifes en Maldivas.
Más de tres millones de larvas se crían con éxito y se despliegan más de 10.000 corales juveniles en nueve ubicaciones distintas. El proyecto utiliza ReefSeed, una tecnología innovadora capaz de producir millones de larvas para acelerar la recuperación de arrecifes.
Dado el grave impacto del blanqueamiento asociado al cambio climático, estos resultados son especialmente alentadores y refuerzan las perspectivas de restauración futura, aportando esperanza a los ecosistemas y comunidades que dependen de ellos.
7. LAS BALLENA DE PICO BOREAL (HYPEROODON AMPULLATUS) MUESTRAN UN REPUNTE PROMETEDOR
Nuevas evidencias del área marina protegida The Gully, frente a la costa de Canadá, ofrecen señales alentadoras para las poblaciones de ballenas de pico boreales (o ballenas nariz de botella del norte).
La especie sufrió un fuerte declive por la caza comercial y, a mediados del siglo XX, quedaban apenas unas 130 ballenas en The Gully. Incluso tras el fin de la caza, las bajas tasas reproductivas, los enredos con artes de pesca y las colisiones con embarcaciones dificultaron su recuperación.
Desde la creación del AMP en 2004, que protege a la población de la plataforma escocesa, la tendencia ha cambiado. En 2023, la población creció cerca de dos tercios y hoy alcanza niveles superiores a los de hace casi 50 años, confirmando el impacto positivo de la protección efectiva.
8. ALTA TASA DE SUPERVIVENCIA DE PASTOS MARINOS TRASPLANTADOS
Seawilding, la primera organización comunitaria dedicada a la restauración de hábitats marinos en Escocia, informa de resultados muy positivos en sus proyectos de trasplante de pastos marinos.
Frente al método tradicional de siembra de semillas, Seawilding comienza el año pasado a trasplantar brotes desde praderas donantes, logrando decenas de miles de trasplantes con impacto mínimo en las zonas origen, que se recuperan rápida y eficazmente.
Los brotes trasplantados muestran un rendimiento excepcional: un ensayo en 2025 alcanza una tasa de supervivencia del 97 %, lo que se traduce en un aumento significativo de la cobertura de praderas marinas en solo seis meses.
9. UN ESTUDIO REVELA LOS BENEFICIOS DE LA PROHIBICIÓN DEL ARRASTRE DE FONDO
La Universidad de Gotemburgo monitorea el Parque Nacional Kosterhavet desde hace 25 años mediante imágenes submarinas para evaluar los cambios en la fauna tras la introducción de restricciones a la pesca de arrastre de fondo.
Los resultados muestran una recuperación significativa de especies como mejillones, anémonas y corales blandos, ahora libres del impacto de las redes de arrastre que dañan el lecho marino.
El estudio confirma que limitar la pesca destructiva tiene efectos positivos a escala ecosistémica: no solo protege a las especies objetivo, sino que favorece la recuperación y el equilibrio del conjunto del ecosistema marino.
10. LAS COLONIAS DE FOCAS GRISES CRECE HASTA UN NÚMERO RÉCORD EN RESERVA MARINA
Se registran 563 focas grises en la Reserva Natural de South Walney, la cifra más alta jamás documentada en la zona.
La población pasa de apenas un dígito en los años 80 y 90 a 518 individuos en 2021 y 563 en la actualidad, consolidándose como uno de los mayores éxitos recientes en conservación de fauna marina.
11. LAS POBLACIONES DE TIBURONES ARRECIFE DEL CARIBE SE RECUPERAN EN BELICE
Gracias a zonas de prohibición de captura de dos millas alrededor de las tres islas anulares del país (que protegen unas 1.500 millas cuadradas de mar) y a esfuerzos de conservación coordinados, las poblaciones de tiburones de arrecife del Caribe en Belice muestran una clara recuperación.
Este avance llega tras un fuerte declive entre 2009 y 2019, cuando la pesca de tiburones redujo drásticamente sus números y el tiburón de arrecife caribeño se convirtió en la especie más capturada del país.
Aunque la especie sigue amenazada a escala global, en Belice la población se ha recuperado por encima de los niveles previos en los primeros cuatro años desde la creación de las zonas de exclusión, demostrando la eficacia de las medidas de protección.
12. MÁS DE 5.000 NUEVAS ESPECIES MARINAS DESCUBIERTAS
A lo largo del año se descubren miles de nuevas especies marinas, en su mayoría microscópicas, a medida que la exploración del océano avanza gracias a nuevas tecnologías. Estos hallazgos amplían nuestro conocimiento de la vida bajo las olas e incluyen, entre otros:
- La esponja “death-ball”
- El West Australian lanternshark
- El pez baboso abultado (Careproctus colliculi), hallado a 3.263 m de profundidad
- El “gusano Elvis” (Chaetopterus pugaporcinus)
- La estrella culona (Hippasteria phrygiana)
- El “Chewbacca del mar” (Iricidogorgia “Chewbacca”), un coral peludo de aguas profundas de 1,2 m de altura
- Casi 500 especies de aguas profundas descubiertas frente a Costa Rica
- Más de 800 especies descubiertas en la mayor misión oceánica del mundo: impulsada por la Fundación Nippon Nekton, la iniciativa nace para acelerar un proceso que hoy puede tardar hasta 14 años por especie, un retraso que provoca que muchas se extingan antes de ser descritas. Entre los hallazgos destacan un tiburón guitarra, un molusco de aguas profundas con potencial biomédico, y el primer octocoral registrado en Maldivas, además de numerosas especies de corales, crustáceos, peces e invertebrados.
Como señala Mitsuyuki Unno, aunque el océano cubre el 71 % del planeta, solo se ha descrito alrededor del 10 % de su vida, con 1–2 millones de especies aún por documentar.
13. TERCERA ESPECIE DE MANTA CONFIRMADA
Un estudio reciente confirma la existencia de una tercera especie de manta, Mobula yarae, dieciséis años después de que se sugiriera su posible diferenciación. Descubierta en el Atlántico occidental, la nueva especie se distingue por manchas blancas en forma de V en los hombros y una cara más clara que las otras dos especies conocidas.
La confirmación requiere años de análisis comparativos y evidencia genética de ejemplares a ambos lados del Atlántico, validando las hipótesis planteadas en 2009, cuando se reconoció la manta de arrecife como especie distinta.
Con una distribución limitada y mayor afinidad por hábitats costeros, Mobula yarae presenta mayor riesgo de extinción. Su descripción formal es un paso clave para evaluar su estado y avanzar en su protección.
14. EL CORAL QUE SE CREÍA EXTINTO FUE REDESCUBIERTO EN GALÁPAGOS
Científicos redescubren una especie de coral endémica de las Islas Galápagos por primera vez en casi 25 años, incluida su presencia en cuatro zonas donde no se había registrado antes.
Tras varias inmersiones, un equipo de la Fundación Charles Darwin, la Dirección del Parque Nacional Galápagos y la Academia de Ciencias de California localiza más de 290 corales solitarios de Wellington en las islas Isabela y Fernandina, ofreciendo esperanza para una especie que estuvo al borde de la desaparición.
La evidencia sugiere que, en lugar de extinguirse, el coral se refugió en aguas más profundas y frías tras el fuerte calentamiento asociado a El Niño de 1982–1983, reapareciendo posteriormente con el retorno de condiciones más frías.
Estos resultados subrayan la importancia de proteger hábitats críticos y ofrecen esperanza para el futuro de la biodiversidad marina.
Feliz Año de parte de todo el equipo Reefing


